Metric en estado de gracia. (Sala But, Madrid 10/11/2018)

Llegar a un bolo justo cuando acaba de terminar el telonero y el personal sale a echarse el piti da una rabia tremenda, de las de verdad, de las de mecagontó ……así que, perdónanos James Hersey, ya nos conoceremos en otra. Y ya saben aquello de que no hay mal que bien no te venga, así que esta situación nos permite colocarnos en la posición perfecta para contemplar, en una media horita larga, cómo los técnicos se afanan con el aparataje y sus cosas, y así, irnos animando; porque sí, porque parece que esto pinta bien, porque parece serio lo que va a venir. Huele a que esta noche, lo que se trama en la sala But va a ser algo entre “grande” y “muy grande”.

La sala ya está abarrotada a las 21.15 por un público multigeneracional y con una evidente parroquia guiri, nada sorprendente para una banda con su tirón y tan larga trayectoria. Y es entonces, cuando Emily Haines y sus tres compañeros de banda asoman el hocico, cuando se hace evidente que todo el mundo va a estar entregadísimo desde el minuto cero.

Arrancan el set muy centrados en el nuevo álbum, “Art of doubt” (BMG 2018) y aprovechan dicha entrega inicial para hiper motivarse ellos también, mostrándose abiertamente propensos a agradar. Emily se muestra espectacular, dando lo mejor de sí en este arranque de concierto con canciones que le condicionan a moverse entre agudos y jugar a alternar voces. Excelente actitud en escena, sin parar de moverse y transmitir, y oigan, que no tuvo ni un resuello. Nos llamó la atención que el directo de Metric sonase mucho más guitarrero que en el disco, tendencia contraria a la seguida en los últimos álbumes, más basados en sintetizadores. Muy presente la base rítmica, formada por un bajista muy visible en escena, junto con un batería que se esforzó de lo lindo. Todo les sale medido, todo lanzado cuando toca, parece espontáneo, pero es muy evidente el oficio de esta banda y sus técnicos.

Y así, complementando este álbum con canciones del “Synthetica” (2015), nos vamos hacia el ecuador, que ya han pasado 45 minutos y es el momento para que nos coloquen la lenta: ese “Seven Rules” que mira, que ni tan mal, pero que parece que toca aquí porque vamos a la charlita del qué ilu todo y Madrid qué tal, que ya teníamos muchas ganas de venir y entonces brindan con una botella que les dan y es muy bonito todo.

Y a partir de aquí, cuesta abajo que ya no hay prisioneros. Alguna canción más caerá del nuevo, pero son la colección de hits del “Fantasies” (2009) y la afamada “Monster Hospital“, las que nos dejan a las puertas de un glorioso extended game, compuesto nada menos que por: “Dark Saturday“, “Combat Baby“, “Dead Disco” y la siempre épica “Help, I´m alive“.  Vamos, que lo tenían muy, pero que muy clarito como cerrar.

En total, hemos tenido unos muy intensos 100 minutos de bolo ya que apenas han pausado entre canciones (y además las suyas son más bien tirando a largas), y hemos disfrutado muchísimo de una banda en un excelente estado de forma…. ¿qué? ¿cruzamos los dedos para verlos de nuevo por aquí en 2019?

 

José Alberto Sánchez Lamata.

 

 

 

 

 

 

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