La mejor edición del Cruïlla Festival. Barcelona 12/13/14 julio 2018

Cuando hace meses asistimos a la rueda de prensa de presentación del cartel, tuvimos la sensación de encontrarnos ante, probablemente, su mejor line up hasta la fecha, con nombres imprescindibles para los amantes de la música negra y del hip hop en particular, con The Roots (tan difíciles de ver en directo), Prophets Of Rage, o N.E.R.D al frente. Sí a ello añades figuras de máximo nivel creativo como el icono rock Jack White y al imprescindible ex – Talking Heads David Byrne el éxito artístico es indiscutible.

Además, en ésta edición, ningún grupo de los llamados importantes ha decepcionado en directo, aunque la supuesta próxima estrella del rap Bugzy Malone no hiciera acto de presencia al observar desde el fondo del escenario el escaso público que había congregado. Habría que recordarle que hace una década una estrella real como el rapero Common sí salió a escena delante de menos de veinte personas formando parte de un festival creado exclusivamente para la actuación del grupo R.E.M y que empezaba alegremente a las 5 de la mañana. Ahora, en tiempos de Instagram y redes nadie quiere una foto sin multitudes alrededor. Pero independientemente de este incidente, el Cruïlla es un festival que desde la primera edición la organización cuida, mima, atiende, y respeta a sus asistentes, con un ecléctico cartel que ya es marca de la casa y siempre con colaboraciones con entidades de ánimo social y ético.

En otros macro-eventos, el único objetivo reside en sacarte de tus bolsillos el mayor número de euros posibles. El Cruïlla se merece un sold out instantáneo, aunque en esta ocasión ha coincidido con dos festivales de mayor presupuesto. Para su próxima edición el festival se reduce de tres a dos días y se adelanta una semana, concretamente los días 5 y 6 del próximo julio. El supuestamente multitudinario festival de la vaca del próximo verano quiere todo el pastel y lógicamente todos quieren su porción. Cierta burbuja festivalera vuelve a aflorar.

Repasemos algunos de los conciertos más destacados:

* DAVID BYRNE: mediante una puesta en escena de teatro contemporáneo, el artista se acompaña de once músicos con trajes grises y con los instrumentos colgados, ya sean tambores, guitarras, o teclados, y con el plus de dos extraordinarios y expresivos coristas, llevaron a cabo un impresionante concierto repleto de coreografías sin cables ni amplificadores ni pedales de por medio. Un escenario vacio con un decorado con cortinas que empezó con David Bryne sentado dialogando con un cerebro y cantando “Here”. Posteriormente iban apareciendo el resto de los músicos. Instantáneas para enmarcar. En la memoria, la película Stop making sense de Jonathan Demme y el anterior espectáculo de Byrne con St Vincent, que partía del mismo concepto estético. Aunque la gira se basa en la presentación de su reciente disco “American utopia”, Bryne recuperó temas clásicos de Talking Heads como “I zimbra”, “Slippery people”, ”Once in a lifetime”, “Blind”, o “Burning down the house”, para terminar con “Hell you talmbout”, cover de Janelle Monaé. Uno de los conciertos del año.

* JACK WHITE: el cabeza de cartel de la novena edición demostró genialidad en cada uno de sus afilados riffs y versatilidad al mezclar rock, blues, psicodelia e incluso pop, como cuando cantó sin guitarra y reposado “We are going to be friends”. Enlazó temas de su criticado por espeso y demasiado experimental nuevo disco “Boarding house reach” como “Over and over and over”, “Corporation”, o la mejor “Connected by love” con temas de The White Stripes como “Black math”, “Hotel Yorba” o “The hardest button to button”, e incluso de The Raconteurs con “Steady, as she goes”. Acompañado por un cuarteto integrado por dos teclistas, bajista y batería, cerró su concierto con el himno “Seven nation army”, que con el estribillo de “lo lo lo los” provocó dolor abdominal a más de uno.

* PROPHETS OF RAGE: el supergrupo de hip hop y rock combativo y crudo con miembros de Cypress Hill, Public Enemy y Rage Against The Machine sedujeron a un público con ansia de clásicos, como “Testify”, “Take the power back” y “Bullet in the head”, todas de RATM. Ataviados con camisetas del barça y con la guitarra del gran Morello con mensaje independentista, un “Catalunya lliure” bien claro, finalizaron con el politizado himno de los 90 “Killing in the name” dando paso al eslogan de gira (cambian el nombre de la ciudad, o país) que proyectaron en la pantalla, un ”Make Barcelona Rage Again” muy aplaudido, aunque posteriormente todo ser viviente pasara página para dirigirse a la barra a seguir empinando el codo. Las proclamas actualmente duran lo mismo que el visionado de una foto en Instagram.

* N.E.R.D: Pharrell Williams y Chad Hugo acompañados de bailarines casi acrobáticos mezclaron hip hop, funk y rock en un espectáculo que encadenó sin respiro piezas de su discografía con algunos cortes de The Neptunes , y con temas producidos por Pharrell. Sonó de todo, desde “Hollaback girl” de Gwen Stefani, “Lemon” de Rihanna, “Get lucky” de Daft Punk e incluso “Seven nation army” de The White Stripes con la consabida proliferación, por enésima vez, de los infernales “lo lo lo los”. Intenso dolor abdominal y descomposición. A pesar del mal momento digestivo, ofrecieron un concierto absolutamente adictivo, divertido y muy energético.

* THE ROOTS: única actuación en España en su corta gira europea. Los cinco miembros actuales ofrecieron una lección de hip hop, funk y soul desbordante en ideas y en ejecución. Estuvieron acompañados de cuatro músicos más para crear un sonido más orgánico e hicieron versiones de clásicos old school, incluido el tema de la película Rocky. Delirantes e imprevisibles. Incluso hubo una clase de cómo utilizar la máquina de beats Maschine.

* GILBERTO GIL: el padre de la Tropicália está celebrando el 40 aniversario de “Refavela”, mítico disco que grabó en 1977 en Nigeria y que incluye ritmos que el descubrió y absorbió en su experiencia africana. Para ello se rodea de íntimos aliados y amigos como su propio hijo Bem Gil (voz y guitarra,) Mayra Andrade (voz), Chiara Civello (voz y teclados) y Mestrinho (voz y acordeón), entre otros. Como el álbum contiene doce canciones, Gilberto dejó que sus músicos tocaran durante la primera media hora sin personarse en ningún momento. Curiosamente salió cuando N.E.R.D en otro escenario finalizaba su set. ¿Puede que el alto sonido de Pharrell y compañía molestara al ex ministro de cultura brasileño? Dudas sin respuesta. Hacerse un “Massive Attack” como ocurrió en el mastodóntico Mad Cool puede llevarse la próxima temporada.

* JUSTICE: el concierto con mayor público fue para el dúo francés que presentó un montaje escénico apabullante con paneles de luz que adoptaban sorprendentes formas. Si antes fijabas la mirada en su cruz escénica, ahora la diriges a cualquier punto como si siguieras el vuelo de una mosca. Fascinante espectáculo con hits como “D.A.N.C.E”, “Genesis”, “Safe and sound” y “Parade”.

* LO MEJOR DE OTROS ESCENARIOS:

* La francesa CAMILLE sudó la gota gorda en un concierto marcado por su voz, la de sus coristas, y la desatada percusión de sus músicos. Combina pop, “torch songs” y esbozos de temas “a capella”. Temas como “Paris”, “Allez allez allez” o “llo veyou” fueron gloria bendita.

* SEASICK STEVE, bluesman americano afincado en Noruega que tristemente tuvo que vagabundear durante demasiado tiempo impresionó con su blues atronador y contundente. Estuvo acompañado de Luther Dickinson del grupo North Mississippi Allstars.

* JESSIE WARE se relevó como una de las mejores voces del soul actual, a pesar de que sus actuales composiciones se alejan de la inspiración de su debut, “Devotion”, para acercarse a un romanticismo nocturno más común y trillado. En directo, y con una banda imponente, se olvidan esas carencias.

* La artista de Mali FATOUMATA DIAWARA con su afro-pop mostró talento musical e hizo llamadas al entendimiento cultural. También recordó el drama de los inmigrantes. Tradición africana teñida de pop, jazz y funk.

* BUNBURY ofreció un excelente repertorio repasando su extensa discografía en solitario y como era obvio, algún que otro éxito de Héroes del Silencio. Mágico y seductor.

* LO PEOR:

* La dentadura de oro de quita y pon de Pharrell Williams para mostrarse callejero y suburbial.

* La “espantá” de Bugzy Malone.

* La coincidencia horaria de The Roots con Albert Hammond Jr.

* El timbre y volumen de voz de la cantante americana LP. A veces gritaba como Malú.

* La poca diversión que generó el descafeinado concierto de Bomba Estéreo.

* La espera de 20 minutos para ver a Damian Marley provocó nerviosismo e intensas y descompensadas inhalaciones de cannabis. Más de uno al acabar el concierto preguntó si finalmente el hijo de Bob había salido.

 

Òscar Blanch.

Fotografías Meritxell Rosell.

 

 

 

 

 

 

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