Quinta edición de una apuesta segura llamada Vida Festival.

En su quinto año, el festival situado en el precioso recinto de la Masia D’en Cabanyes de Vilanova i la Geltrú, ornamentado para la ocasión con motivos sobre el concepto espacio/tiempo, ha demostrado, una vez más, el éxito cualitativo de su propuesta.

Por si esto fuera poco, la organización va más allá y amplía su radio de acción con el Secret Vida, una original y arriesgada nueva propuesta: programar un line-up secreto que nadie conocerá hasta que el artista suba al escenario. Su primera edición se celebrará del 7 al 8 de diciembre (2018) en la Finca Mas Solers en Sant Pere de Ribes. Calidad artística asegurada, pero volvamos al Vida 2018 y repasemos el grueso de sus actuaciones.

LO MEJOR:

* Iron & Wine: Sam Beam acompañado de chelo, contrabajo, teclados y batería, ofreció un concierto sublime por la cantidad de matices y arreglos que enriquecían cada una de las canciones, generando nuevas tonalidades y ritmos que incluso hacían irreconocibles algunos pasajes. Mediante el angelical juego de voces entre Sam y Elizabeth Goodfellow (baterista) y Eliza Hardy Jones (teclista) , y con un sinfín de minimalistas acordes en la percusión, el grupo demostró que un directo es el espacio para experimentar y enriquecer cada arpegio para crear una experiencia única e irrepetible. Para ello, se requiere atención y concentración, actividades en decadencia y demasiado densas para buena parte de la concurrencia. Presentaron canciones de su último “Beast Epic” como “Last night”, “Claim your ghost”, “Call it dreaming” o, “About a bruise”. Pero la emoción pura apareció con “Wolves” y “Fever dream”. El mejor concierto de esta edición.

* St. Vincent: Annie Clark aterrizó como cabeza de cartel para demostrar que su discografía es epatante al igual que su puesta en escena, con todos los músicos alineados, como si fueran androides humanos, y con dos de ellos ocultando su rostro, creando misterio y angustia a la par. Al fondo, una pantalla que ofreció esteticistas y muy artísticos videos. Es la diva del art-pop. Alejada, por ahora, de flashes disparados por su acabado romance con la famosa modelo Cara Delevigne, Annie demostró su ya consabida fuerza escénica, con una voz perfecta, riffs a la guitarra arrebatadores y coreográficos movimientos robóticos. En su set de hora y media repasó lo mejor de lo mejor haciendo hincapié en su “Masseduction”, mejor trabajo del año pasado para muchos. Destacar las tomas con “Pills”, “Los Ageless”, “Cruel” , “Cheerleader”, la magistral “New York” y el final sola en el escenario con la íntima y delicada “Happy birthday Johnny” y “Severed crossed fingers”. Si Lana Del Rey fue la estrella de la primera edición, St Vincent ha sido la superestrella de esta.

* Franz Ferdinand: Aunque el grupo escocés ha perdido fuelle y fans por el camino, incluso al guitarrista Nick McCarthy, Alex Kapranos con su voz cada vez más crooner, y sus compañeros ofrecieron un vibrante directo que disipó dudas. Su trayectoria nos traza una línea que va desde ser el grupo de moda más rabiosamente actual, a convertirse a día de hoy en un grupo clásico rememorando viejos hits. Van por el camino de alcanzar con el tiempo el estatus de grupo de culto. Mucha gente no entendió su colaboración con Sparks, ni que no hayan escrito nunca más hits como “Take me out”, “This fire”, “Michael” o “Do you want to”, aunque a juzgar por la respuesta eufórica en Vilanova, bastante superior a la de St. Vincent, pueden descansar en paz. Además, su nuevo trabajo “Always ascending” contiene algunos buenos temas. En 2024 deberán tocar de cabo a rabo su álbum homónimo celebrando su 20 aniversario. Tiempo al tiempo.

* Calexico: Joey Burns, cantante y guitarrista, y John Convertino, baterista, siguen celebrando la diversidad mediante una identidad sonora reconocible que mezcla rock fronterizo polvoriento con cumbia sin complejos a través de arrebatadores vientos y con la guitarra de Jairo Zavala (Depedro) al frente. Si al evento se le suma el desparpajo de Amparo Sánchez la verbena es todo un éxito. Con su nuevo disco “The thread that keeps us” proclaman la xenofobia de Trump y en el tema “Flores y Tamales“ Jairo Zavala es su vocalista. Quedó claro, que se encuentran cómodos con la variedad y que con Amparo en “Cumbia de donde” y al final con “Güero canelo/Desaparecido/El cuarto de Tula” tienen a su mejor aliada, aunque a algunos fans de los Calexico de los inicios se les arquee una ceja.

* Albert Pla: El de Sabadell consiguió que el escenario de “El Vaixell” quedará demasiado pequeño para acoger a tanta multitud. Ofreció una actuación magistral conjuntamente con el guitarrista Diego Cortés en el que mezcla sátira e irreverencia a partir de unas canciones que todos conocemos. Espectáculo milimetrado que rebosa naturalidad por los cuatro costados. Albert Pla hace muy fácil lo absolutamente difícil, y como bufón que es, interpreta cada frase con una gracia al alcance de pocos. La inocencia infantil que destila su personaje es su mejor baza.

También cabe resaltar el directo a primera hora de Bart Davenport que con su guitarra emocionó con el cover de The Church “Under the milky way”, aliviando por completo la resaca. Los Jungle At Night, que visitaron el último BAM barcelonés, impresionaron con sus instrumentos de viento mezclando afrobeat y jazz etíope. Curtis Harding mediante su soul retro convenció con temas como “Ghost of you”, “Need your love” o “On and on”, a pesar de que algunos temas fueron interpretados sin demasiado groove. Por otra parte, Nick Mulvey ofreció dos caras, empezando su directo intensamente con “We are never apart”, para después casi arruinarlo buscando el impacto directo con recursos escénicos demasiado manidos. Tiene todo el potencial para emocionar, sólo falta que deje de mirarse tanto al espejo.

El casi mito Josh Rouse nos hizo recordar la grandeza de sus canciones de los inicios antes de perder parte de su inspiración en suelo español y Los Planetas volvieron a ofrecer una vez más un gran resumen de toda su carrera. Por último, Elvis Perkins trajo una sólida banda con un vibrante saxofonista que repasó sus a veces densas canciones. Pidió disculpas por Trump y anuncio que volverán de gira en noviembre.

LO PEOR:

* El murmullo constante en la mayoría de las actuaciones. Ciertamente, es un problema endémico en todos los festivales, pero posiblemente en el Vida Festival se agrava por programar conciertos folk más intimistas. Durante el concierto sutil y detallista de Iron & Wine el parloteo incesante arruinó su directo.

* They Might Be Giants provocó una desbandada de humanos nunca vista. Muy poca gente valoró la sucesión de clásicos de una banda de culto.

* Of Montreal ofrecieron un concierto poco convincente, con temas que parecen simples bocetos. Hace tiempo que perdieron la brújula, y sólo avistamos la gran banda que fueron cuando regresan a sus clásicos. El material publicado de sus últimos discos se olvida al instante y Kevin Barnes travestido ya no convence.

* Aunque el debut del grupo murciano Rey Lobo contiene buenas canciones, su amateur interpretación y la desafinada voz de su cantante empañaron su calidad.

En resumen y como era de prever, el Vida volvió a demostrar porqué es uno de los mejores festivales de nuestro país. Además, como viene siendo habitual, ya se ha anunciado el primer nombre para la edición 2019 con la maravillosa confirmación de los británicos The Charlatans.

Información y venta de entradas/ abonos para el Vida Festival 2019 (del 4 al 6 de julio) y el Secret Vida aquí.

 

Crónica Òscar Blanch.

Fotografías Meritxell Rosell.

 

 

 

 

 

 

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