Niño del Elche; genio y figura. Festival Guitar BCN (Sala Barts, Barcelona 9/3/18)

El iconoclasta, transgresor y provocador cantaor Francisco Contreras es posiblemente la figura musical de nuestro país más controvertida de los últimos tiempos. Su discurso, siempre fundamentado y sólido, es alabado y repudiado a partes iguales y a día de hoy, un artista inquieto y revolucionario como él es más necesario que nunca. Su base es flamenca, pero su visión es amplia, integrando componentes de rock y electrónica en sus directos. Crítico, sabio y con un encomiable sentido del humor, acaba de reinterpretar un cancionero del cante flamenco desde su heterodoxa visión.

Como bien dijo en su concierto en Barcelona, el flamenco no tiene nacionalidad, y lo peor de España es el fútbol, los toros y el flamenco. Los puristas lo repudian por alevosía a un género que precisamente necesita abrir ventanas. Recordemos la herejía cometida en su momento por Enrique Morente y su Omega. A veces, en éste tan unido país, parece que seguimos atrapados en el tiempo, repitiendo los mismos prejuicios, etiquetas y sinrazones varias. Por eso, Niño del Elche sabe que para llegar a transformar el estado de las cosas hay que sacudir el inmovilismo férreo de cánones preestablecidos. Y por esta razón y porque debía rendir homenaje a su género de formación, ha grabado el inabarcable doble disco “Antología del cante flamenco heterodoxo”, producido por el incansable Raül Fernández Refree, en el que se han adaptado poetas como Antonio Machado, San Juan de la Cruz y Lafargue. Mezcla de referencias como su variopinto público, indies de pro sin la lección flamenca aprendida, intercalados con melómanos del género.

En directo, y después de sacarse en platea literalmente el chándal para vestirse con traje de cantaor como acto simbólico de su versatilidad artística, se presentó con Susana Hernández al teclado y Raúl Cantizano a la guitarra abordando trece piezas como si fuera un catálogo de los palos flamencos: seguiriya, saeta, fandango, petenera –de Shostakóvich-, canción de cuna, tango, rumba, e incluso la canción “Deep song” de Tim Buckley. La heterodoxia frente al purismo. Y el resultado fue antológico, con un virtuosismo vocal demoledor y un cante preciso que se adaptó y moldeó según la pieza. Posiblemente el momento más fascinante e inolvidable fue cuando en bucle repitió la frase “no eres más que un hombre en las carreteras de la muerte” al final de “Deep song”, demoledor.

Después de su proyecto con el grupo experimental Toundra y a la espera de nuevos registros en la electrónica, Niño del Elche brindó una noche inolvidable a los apasionados del flamenco y a todos aquellos, la mayoría, que disfrutamos con su variada y pedagógica propuesta.

Definitivamente, Francisco conoce muy bien el material que manipula, controla a la perfección todos los recursos escénicos y sabe que para trascender hay que arriesgar. Él puede, la mayoría no. En el límite de la genialidad.

 

Òscar Blanch.

Fotografías Meritxell Rosell.

 

 

 

Share

Tags:

 

About the author

More posts by

 

0 Comments

You can be the first one to leave a comment.

Leave a Comment