Cruïlla 2017 (Barcelona Summer Festival, 7/8/9 julio)

Die Antwoord (2)El Cruïlla Barcelona ha cerrado su edición más exitosa con récord de asistentes (sobre todo en la jornada del viernes) y actuaciones memorables.

Después de ciertas críticas en sus inicios, la organización debe sentirse satisfecha porque finalmente ha demostrado que la amplia diversidad estilística en su programación es un acierto. Con un 60% de asistentes que nunca acuden a otros festivales de música (según un estudio de la propia organización), la mayor parte del público siente auténtica devoción por el evento, y por eso la organización lanzó sabiamente el hashtag “Cruïlla enamora”. La comodidad, la calidad de la programación y el buscado y encontrado ambiente festivo siguen siendo también sus máximas credenciales. Pasemos a valorar los momentos más inolvidables de esta edición, pero también los olvidables.

A RECORDAR:

The ProdigyRYAN ADAMS, dio una lección magistral de rock’n’roll. Su virtuosismo a la guitarra y sus cualidades vocales hipnotizaron mediante un muy afortunado repaso a lo mejor de su discografía. Atrás quedan largos años de adicciones qua acababan saboteando los conciertos. Ahora, con su excelsa banda, uno se cuestiona hasta donde podría haber llegado su carrera. Una de las más grandes figuras del rock clásico en plena forma.

THE PRODIGY, superaron todas las expectativas. Muchos no dábamos un duro por su pase, pero su descarga explosiva de electrónica, punk y rave fue antológica. Siguen mostrando su cara más furiosa, inconformista y transgresora. Su “Smack my bitch up” sigue sonando abrumadora.

JAMIROQUAI, cumplió como icono malherido del funk futurista. Finalmente, y después de maratonianos rezos por parte de la organización, Jay Kay pudo actuar a pesar de su reciente operación por una hernia discal. El cantante deambuló a lo largo del escenario de forma robótica, evitando movimientos y gestos por precaución. Es de agradecer el esfuerzo que realizó, con un setlist que recaló en su notable último disco “Automaton” y que recuperó sus archiconocidos hits como “Cosmic girl” y “Canned heat”. Su impresionante voz fue de menos a más en un concierto que si en algo falló fue por un sonido deficiente.

Jamiroquai (1)DIE ANTWOORD, mostraron como tiene que ser una rave apocalíptica. Los sudafricanos Ninja y Yo-Landi son unos antihéroes de comic, iconos contemporáneos de la estridencia y de la irreverencia. Su estética de videoclip está perfectamente diseñada en directo mediante una escenografía espectacular plagada de poderosas imágenes. Ellos corretean en el escenario como posesos, con un constante cambio de atuendo. La única pregunta que uno se formula es si verdaderamente cantan en directo, porque a pesar de los filtros y efectos que utilizan, sorprende que mantengan el mismo tono y volumen después de recorrer kilómetros. Muchos nos hicimos la misma pregunta.

PET SHOP BOYS, nos recordaron sus inmortales himnos. Quién haya visto a Neil Tennant y Chris Lowe en directo sabrá que su espectáculo audiovisual siempre es abrumador. Una vez más nos volvieron a emocionar con atemporales hits de pop electrónico que son historia viva de la música. En esta ocasión se hicieron acompañar de tres músicos que imprimen más organicidad a su concierto.

Pet Shop Boys (2)LITTLE STEVEN & THE DISCIPLES OF SOUL, amalgamó rock, pop y R&B con un Steven Van Zandt crepuscular. Sin Bruce Springsteen marcando disciplina, Van Zandt da rienda suelta a sus inquietudes con una banda de quince músicos y tres coristas de infarto. Uno de los músicos más carismáticos del rock americano.

Little Steven (1)ANI DIFRANCO, reivindicó su apoyo incondicional a la causa de la crisis migratoria. A pesar de la indiferencia de gran parte del público, la cantante se erigió una vez más como símbolo feminista y rescató algunos de sus mejores temas. Quiere volver a la palestra con la publicación de su decimonoveno álbum de estudio en su propio sello.

Ani DiFrancoDORIAN WOOD, sacudió con su propuesta de riesgo. Ser el primero en inaugurar un festival a primera hora de la tarde puede ser complicado para la mayoría, pero en su caso aún más, ya que su espectáculo requiere de nocturnidad. Ataviado con un ceñido vestido rojo y con la cara tapada, el cantante acompañado de un baterista y un contrabajista atacó su intenso disco “Xalá” (2017) con auténtica personalidad. La tensión dramática de sus canciones habla por sí sola.

Dorian WoodA OLVIDAR:

BENJAMIN CLEMENTINE, saboteó su concierto sin razón aparente. Después de disfrutar de la elegancia, contención y absoluta educación del cantante en el Vida festival y en su reciente concierto en el Palau de la Música de Barcelona sorprendió a propios y extraños con una actitud desafiante con los asistentes sentados en una grada. Paralizó durante un significativo tiempo su actuación si no se levantaban y se acercaban a adorarlo en primer plano. A pesar de tan ridícula situación, presentó nuevos desconocidos temas (el disco será lanzado en setiembre) acompañado de un coro, batería y guitarra. La parte en que estuvo concentrado volvió a mostrar su posesión por el espíritu de Nina Simone.

TWO DOOR CINEMA CLUB, defraudaron con unos supuestos hits formularios y predecibles. Sus canciones son reiterativas con demasiada similitud melódica, aunque en directo son explosivos.

THE LUMINEERS, no superaron sus veinte minutos de actuación. Si al principio de tu directo juntas la mayoría de tus dianas melódicas y en tu corta carrera sólo has escrito muy pocas piezas inspiradas, el hastío aparece irremediablemente. Su edulcorada aproximación al folk rock crea diabetes.

Y finalmente, sin duda, el momento más mágico de éste Cruïlla 2017 fue la sentida interpretación de “7 seconds” por parte de YOUSSOU N’DOUR. Llega a salir Neneh Cherry y el desmayo hubiera sido colectivo. Sinceramente memorable.

Òscar Blanch.

Fotografías Meritxell Rosell.

 

 

 

  

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