Rufus T. Firefly: la evolución del indie con eñe. Madrid (Ochoymedio 27/11/15)

Casi tres cuartos de entrada en el Ochoymedio fue el gran regalo del público a Rufus T. Firefly en el concierto despedida de la banda de Aranjuez tras una larga gira de presentación de ‘Nueve’ (2014). Una buena cifra con toda la gran oferta musical madrileña y con la dificultad de llenar las salas. Ahora toca el parón necesario para plantearse su nuevo disco.

Rufus8espaldasUna intro ascendente (“Lemmon 714”) para entrar con el punto álgido y épico de “Ours Is The Fury”, con esos teclados muy Beatles, muy Super Furry Animals, y con un punto de reconciliación. Dieciséis canciones que sirvieron para despedir una gira y un disco de consolidación. El foco puesto en su último disco ‘Nueve’ (2015), con paradas en ‘Grunge’ (2014) y en ‘Ø’ (2012). Tienen ese punto de space rock (“Subir a por aire”) de Spiritualized, la oscuridad de Editors, la pegada de Havalina y el poderío y fuerza de Manu Cabezalí (“Incendiosuicida” o “El séptimo continente”). Pero no se quedan en las referencias.

También excavan en el rock épico, a veces acercándose a Muse (“Pompeya”). Da gusto cuando tu público corea tus canciones. Y lo hizo en ese cierre tan especial de gira. Sentido porque suponía el adiós de su teclista Alberto Rey. Pero invitaron al escenario a subir a Charlie Bautista (Egon Soda, Amigos Imaginarios, Christina Rosenvinge, Jero Romero, Russian Red…) y a Ekain Elorza (Dinero). Tienen pegada en sus guitarras, poderosos muros de sonido, que no se despegan de la melodía. Juegan a gusto con esas programaciones, que adornan, construyen y embellecen sus canciones. Y tienen recorrido. Sus letras tienen mucho de sensaciones, de decepciones pero también de sueños y de trayectos vividos, y por vivir.

El bis, sus cuatro últimas canciones desembocaron en el poder hipnótico de “Canción infinita”, con la intensidad de “Test de Voght-Kampff” (la ciencia ficción de Philip K. Dick), buscando esa empatía, y la recta final con “Nueve”, esa apisonadora de fabricar melodías, y capas de sonidos, todo con brío para que no se diluya la energía que nos mantiene vivos. Y cerraron con “El problemático Winston Smith”, una canción que sirve como referencia de su sonido, tirando hacia un pop de guitarras, fresco y con matices (esos teclados con arreglos de vientos).

Rufus T. Firefly son muy creíbles en directo. Se lo ‘curran’. Dan continuidad a sus canciones. Veremos a ver lo que viene con su nuevo disco. Por lo pronto cuentan ya con una buena tanda de seguidores que les aúpan más allá de donde llegan sus canciones.

 

Andrés Castaño.

Fotografía nabscab, fuente facebook Rufus t. Firefly.

 

 

Share

Tags:

 

About the author

More posts by

 

0 Comments

You can be the first one to leave a comment.

Leave a Comment