ELORA: diario de una banda barcelonesa en USA (V entrega y capítulo final)

Acaban las interesantes entregas de las vivencias de Marco Morgione por tierras americanas. Han sido más de 20 conciertos con su banda, Elora, que han dado para curiosidades y experiencias de todo tipo, con un balance final totalmente positivo y recomendable como reconoce el propio Marco al que le agradecemos que haya compartido con nosotros estos “diarios” de músico en un país extraño.

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Martes 27 de octubre.

Aquí en EEUU la comida es cara, sobre todo si quieres comer mínimamente sano. Aunque gracias a las cantidades, solemos comer una vez al día y luego solo picar algo. Lo bueno es lo que hacen con las bebidas. Pagas una vez pero te rellenan el vaso todas las veces que quieras. Un café (formato vaso de agua) vale entre 2$ y 3$, pero si quieres te tomas 2, 3 o más.
Hoy tocamos en una fiesta privada en Bowling Green, Kentucky. Llegamos a una casa de madera típicamente americana con jardín fuera, moqueta dentro y miles de cosas colgadas en la pared, en una tele grande el dvd de Eduardo Manostijeras en loop y los 5 anfitriones y su perro nos reciben vestidos de Rocky Horror Picture Show. La casa es un sueño para cualquier músico. Cada habitación es un almacén de amplificadores, instrumentos y teclados vintage. Al lado de la cocina tienen un pequeño estudio de grabación y en lo que en una casa normal sería el comedor aquí hay una amplia sala de ensayo perfectamente equipada hasta con máquinas recreativas de Pac-Man y de X-Man, de esas que se veían antaño en los bares y salones recreativos.

Cada mes organizan conciertos de rock aquí, siempre invitan grupos que están de gira, como nosotros hoy. Dicen que los vecinos no se quejan, a pacto que acabe todo el ruido para la una de la noche. Hace dos años tocaron aquí Thee Oh Sees. La casa se va llenando poco a poco de gente, algunos disfrazados, otros no, pero todos tatuados hasta las cejas. La gente se lleva su propia bebida. El ambiente mola muchísimo. Un friki que parece un científico loco saca cubatas de su maletín de cuero como si fueran experimentos de química. Le falta solo ese humo de hidrogeno líquido. Empieza a tocar un grupo. Nosotros tocamos segundos, a volumen muy fuerte, hace un calor infernal de tanta gente. Hay muy poca luz. Hacemos participar al público en alguna canción y acabamos de forma apoteósica tirándonos sobre el público y rompiendo cuerdas. La gente lo agradece y todos gritan como locos. Después de nosotros el grupo de los anfitriones tocan por entera la banda sonora de Rocky Horror Picture Show, perfectamente disfrazados y perfectamente ejecutada. Acaban un cuarteto indie rock de Austin. A la una todos a casa. Y nosotros a nuestro Motel 6 de turno.

2015-10-31-02-55-14_decoMiércoles 28/10.
Nos despertamos resacosos y con muchas ganas de más conciertos. Escuchamos y comentamos el Spiderland de Slint en nuestra habitación de Motel 6. Desayunamos y 2 horas de trayecto dirección Louisville, Kentucky. En la furgo vemos Punch Drunk Love (Embriagado de Amor). Pasamos cerca de Elizabethtown y de Fort Knox.
Llegamos a Louisville, la ciudad de Muhammad Ali, Slint y My Morning Jacket. Es divertido como la misma gente del sitio dice que el nombre tiene 9 pronuncias diferentes, algo así como Luvil, Luhil, Loiville, Luvel, Louil, Louel, Louvil, Lovel, Luuvul… de risa. La sala está completamente decorada para Halloween. Tocamos después de un open mic y otra banda. El técnico nos presenta divertido, como si fuera un programa de radio, a través de un micrófono en su cabina. En medio del concierto nos sorprendemos cuando alguien nos tira un buen fajo de dólares. La escena parece de película: nosotros tocando con mucha intensidad y unos cuantos billetes de dólar cayendo lentamente encima nuestro en el escenario.

2015-10-29-03-16-36_decoJueves 29/10.
Nos despertamos muy tarde en un motel 6 cerca de Lexington, Kentucky. Mix de sensaciones tristes porque falta poco para acabar la gira y realmente nos sentimos muy a gusto. Pero tampoco nos faltan ganas de volver a casa. Antes de llegar a la sala en Lexington, nos paramos en un área de servicio de carretera. Nos sorprendemos cuando por megafonía oímos que llaman a la gente para ducharse. Aquí te puedes duchar, pides un número y te llaman cuando la ducha queda libre. Sorprendente y genial. La sala Best Friends parece un bar inofensivo, paredes de vidrio y puerta abierta a la calle, barra lateral y escenario al fondo, pero con la actuación del primer grupo se trasforma en un caluroso e infernal antro de punkis y metaleros, un volumen atronador y toda la gente de la barra se acerca al escenario a moverse. Dan ganas de tocar. Nos toca. Subimos los amplis a tope, el propietario nos invita a chupitos de Fernet Branca y ofrecemos la actuación mas punki hecha hasta ahora, con pelea de mástiles entre el público incluida. El merchand lo agradece. Después de nosotros toca un grupo de punk/metal. Gran noche. Lo celebramos arrasando, antes de llegar a nuestro Motel, el ya clásico súper 24h de la noche. Tenemos la sensación que aquí comer una clásica bolsa de patatas fritas es lo más saludable.

2015-11-08-04-44-53_decoViernes 30/10.

Nos espera un largo viaje hasta Kent, Ohio. Vemos Death Proof y Zodiac en la furgo.
Pasamos por Cincinnati y Columbus. Después de muchas horas llegamos a otro Motel 6, justo al lado de un campo de football universitario. Hay partido. Kent es ciudad universitaria y se nota en el ambiente y las tiendas. Vemos una muy curiosa de juguetes, artículos de broma, gadgets de películas y series de animación.
La sala Stone Tavern es como un pub muy arty con cuadros y venta de discos, con un escenario cuya pared trasera es una enorme ventana que da a la calle. Es un detalle que nos hemos encontrado en muchas salas por aquí: mientras tocas te ve y te escucha la gente de la calle, eso hace que los despistados entren a verte.

Sábado 31/10.
Hoy volvemos a Nueva York. Nos despertamos muy pronto y 8 horas de carretera. Viaje de dormir mucho y jugar a decir 10 grupos de música con cada letra del alfabeto.
Llegamos por la noche a NYC, es Halloween y se nota. Gente por la calle haciendo bromas y sustos, niños pidiendo caramelos, gente vestida con toda normalidad de Power Ranger, trozo de pizza, todo tipo de animales, Buzz Lightyear, pescador con caña incluida, Tom Rider, Jesucristo con cruz.. Hay de todo, hasta los perros van disfrazados. Hoy más que nunca NYC es el circo más grande del mundo.
En el HIFI bar, en el centro de Manhattan, nos toca hacer un acústico en una salita destinada a fiestas privadas. Tocamos antes de Richard Lloyd, leyenda viva de los míticos Television, uno de los grupos años ’70 con más influencia en la música indie neoyorquina actual. Hablamos con él de las clases de guitarra que recibió de Jimi Hendrix y de las clases que actualmente da por skype a Jeff Tweedy, el de Wilco. Richard nos mira atento y hasta participa en un par de canciones, haciendo palmas y cantando la línea de bajo. Luego toca él, acústica y voz. La gira no podía acabar de mejor manera. Nos quedan dos días para armarnos de cámara fotográfica y hacer el turista por Nueva York. Aunque hubiéramos preferido 21 conciertos más.

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Aquí en Estados Unidos hacer una gira de 200 conciertos al año no es nada descabellado, es muy factible. Los dos Dave tienen un grupo (Last Remaining Pinnacle) y una vez hicieron por aquí una gira de dos años enteros. Es increíble como cada pueblo, cada ciudad, cada sitio, tiene su escena y su sitio, pub, sala o casa privada que sea, donde tocar con su público siempre curioso y atento. El tamaño es realmente enorme, caben más de 19 Españas en el territorio de EEUU. Y la sensación es que para todo el mundo aquí, camareros, taxistas, directivos, vendedores… la música y los músicos, sin distinciones estilísticas, son pilares de su vida. Volveremos!!

 

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