CRUÏLLA BARCELONA 2013 : Eclecticismo y rigor musical (primera parte)

Cruillaby_Pere_Masramon5El 2013, en el ámbito musical, será recordado como ése maldito año en el que subió el IVA cultural, por la muerte agónica de pequeñas promotoras musicales, por el poco riesgo asumido en la programación de nuestro país, por la enseñanza por parte del PP de que la cultura es un lujo, pero también por el incremento de asistencia en algunos festivales como el Primavera Sound o el Sonar. A todo ello, el Cruïlla Barcelona se consolida con su mejor edición hasta la fecha, un evento que nació tímido en la ciudad de Mataró, y que con esfuerzo, paciencia, y rigor, ha conseguido convertir  el festival  en un acontecimiento musical de envergadura. Apostando por la heterogeneidad y por la riqueza de estilos, sus responsables han delineado un line up para todos los gustos, para todos aquellos que aman la música en todas sus variantes, y con un lema publicitario escueto y directo, el sorprendente  “We are music”.

Hay dos tipos de música, la que nos gusta y la que no. Y celebramos la rogativa, ya que creemos en la opción de montar un festín musical a base de reunir cabezas de cartel de varios géneros musicales, pero, como sigue siendo habitual y ciertamente preocupante, el problema reside en otra parte, en un público que no está a la altura de casi nada, que se niega a enriquecer y a valorar otras propuestas mas allá de sus propias,  como ocurrió en el caso de Rufus Wainwright, genio masacrado en su pase por un incesante y apabullante parloteo  por parte de una masa, que jamás prestará atención a todo aquello que salga de sus estrictas coordenadas. Fue tal el despropósito, que el divo, asqueado y sorprendido por lo que ocurría, pidió que le dejaran interpretar al menos un tema con el máximo de silencio posible, y que a posteriori, podíamos volver a explicarnos el chisme de la vecina. Auténtica vergüenza ajena, de las que duelen, por ver que gran parte de la audiencia muestra una falta de concentración y de atención con síntomas de hiperactividad absolutamente patológica. Está claro, que la música en directo, sobretodo en festivales, es un cebo para deglutir cervezas y socializarse a cual verbena playera. La gente no sabe escuchar ni quiere. Con todo, repasemos tres de los conciertos más representativos de la primera jornada.

CAT  POWER (Viernes 5, 19:30h)

CAt PowerUnos de los platos fuertes del Cruïlla tras su cancelación en el Primavera Club 2012. Maltratada en su ubicación horaria y con un pésimo mal sonido, Cat Power presentó con sólida banda temas de su último disco como “Cherokee”, “Ruin“, “Nothin but time” (más acortada y sin nadie reemplazando a Iggy Pop), y una intensa “Manhattan”.  Visiblemente desmejorada pero con intacto magnetismo, mostró su inestabilidad personal en cada uno de sus ademanes, provocando desazón en mas de uno al no saber trascender y separar  la indudable calidad artística de su repertorio del misticismo casi trágico que expresa sin contención. Eso sí, la traslación al directo de su temario se antoja empobrecido y musicalmente muy  por debajo de sus grabaciones.  Cat Power no es la de antes ni nunca lo será, pero su sola presencia, su mágico repertorio y sus cuerdas vocales siguen generando emoción en estado puro. Es como pedirle a Daniel Johnston que afine porque desafina, cuando realmente eriza el vello cada vez que suelta una nota. Insisto, hay que saber contextualizar a los artistas, tanto por sus valores musicales como extra-musicales; ahí reside, posiblemente, la apreciación que se merece Cat Power, una artista única que cancela giras por ingresos hospitalarios y que provoca una admiración irremediable con solo pisar el escenario, como al inicio del concierto, con una “The greatest”,  que hechizó incluso a los incrédulos.

Rufus WainwrightRUFUS WAINWRIGHT (Viernes 5, 20:45h )

Piedad para el divo rezaron los fans acérrimos acorralados en primeras filas a raíz de semejante falta de respeto. Voces parlanchinas y endiabladas jodieron, y de que manera, la concentración y la interpretación de uno de los mejores compositores de las últimas décadas. Rufus empezó desdibujado, dubitativo y descentrado, con “Grey gardens“ y “This love affair“ que, a pesar de todo, sonaron grandiosas. Pero Rufus ya es perro viejo, y después de pedir clemencia, el divo arrojó todo su potencial en una última media hora de órdago. Disgustado, pero convencido de acallar a todos los putos bastardos que sabotearon  su pase –y a ello sumen un artefacto volador repugnante y ruidoso que sobrevolaba el cielo registrando imágenes del concierto-, el distinguido Wainwright encadenó  “The art teacher”, “Going to a town” o “Cigarettes and chocolate milk” triunfalmente, volviendo a demostrar una vez mas, que su valía artística no tiene límite.  Definitivamente hay que replantearse la inclusión de algunos artistas en este festival. No está preparado ni jamás lo estará.

DSC_0336RSUEDE (Viernes 5, 23:15h)

El grupo Brit-pop de pasado exitoso se presentó para mostrar su nuevo trabajo, un “Bloodsports” alicaído e irregular, del que apenas tocaron 4 temas. Suede siguen ejecutando el mismo repertorio que los catapultó a la cima, un temario que siguen interpretando con la misma eficacia y autoridad de antaño. Escuchar “Beautiful ones”, “Trash”, “The wild ones” o “So Young” sigue siendo placentero y su líder Brett Anderson mantiene casi el mismo espíritu que en sus tiempos mozos. Enérgicos, vibrantes y sólidos. Vivir del pasado no debe ni puede oscurecer su legado y, por ahora, tampoco su presente.

 

 

Òscar Blanch.

 

Fotografía cabecera; Cruïlla Barcelona, Pere Masramon.

Resto fotografías; Meritxell Rosell.

 

 

Share

Tags:

 

About the author

More posts by

 

2 Comments

  1. maria dice:

    Soy fan del oscar blanch este…..cabrones los q hablaban en rufus

  2. Natalia dice:

    Esto es lo que siempre he pensado en la mayoria de conciertos a los que voy y siempre me tacharon de ser poco permisiva. Pero si pago una pasta no es para eschucar al tarado de al lado hablando del ultimo partido del Barça con la Real. Oscar ha dado en el clavo. Alomejor cada artista tiene su público y su recinto y el Cruilla no es el mas adecuado para Rufus.

Leave a Comment