El desembarco de REAL STATE

 Los desembarcos, a veces, suelen ser operaciones complejas y arriesgadas, y podemos definirlos como aterrizajes colectivos o individuales en diferentes sectores o mercados con la intención de influir en ellos. En el anodino mercado musical, por ejemplo, hace más de una decada que percibimos desembarcos forzosos, como cuando vemos esas prescindibles reuniones de grupos del año de la pana con el único objetivo de hacer caja (citar el sonrojo de ver a Peter Hook destrozando Unknown pleasures); o cuando se producen temibles aterrizajes precoces, como esas decenas de grupos con un sólo «one hit wonder» lanzados al ruedo musical como la última gran esperanza y con el imperativo de que su nombre de cabecera empiece por el artículo inglés «The» ( The Kooks, The Hives, The Vines,….etc). Los más deleznables:  esos trasanlánticos musicales de cutrelux que se amarran promíscuamente a cualquier muelle creyéndose los actuales putos amos del arte musical ( pónle Shakira, Katy Perry o Kylie Minogue ). En fín, si de mí dependiera, aplicaría la más severa de las leyes portuarias y, en consecuencia, todas estas «troupes» navales no podrían depositar ( o era defecar?)  sus mercancias pestilentes. Manipulan géneros que obnubilan mentes y distorsionan percepciones.

Pero atención, ocasionalmente, en nuestro puerto barcelonés se dan desembarcos extraordinarios, bellos y únicos. Y esto ocurrió el pasado miércoles 30 de noviembre en la sala KGB con la llegada de un grupo que debería sentirse muy satisfecho por haber parido uno de los mejores discos del año, el imcombustible e inspirado Days , yate bañado en oro repleto de melodias ensoñadoras e irresistibles, guitarras sútiles y reverberantes y sobretodo sonidos más maduros y pulidos que en su anterior album homónimo. Real Estate crean dream pop con nostalgia por los 60, por The Feelies y con un toque aromatizado de Yo La Tengo ( «All the same» ) y Deerhunter  ( » Younger than yesterday » ). Todo bien digerido y expuesto.

Aunque en directo les falta experiencia y aplomo, uno se reconforta viéndolos confiados y seguros reproduciendo un setlist lleno de autenticos hits y sabiendo que ahora sí están bajo el foco de todas las miradas. Days, es un grandísimo disco, y ahora sólo les queda creer en todas sus posiblidades para conseguir hacer vibrar a un público enloquecido por corear tan hermosas melodías. Pero un ejemplo de éste poco rodaje fue la ejecución de «It’s Real«, hit estratosférico y tercer tema de la noche que fué interpretado muy por debajo de sus posiblidades.  Incluso «Municipality«, tema de apertura, cayó con más pena que gloria.  Como la voz de Martin Courtney, apagada y sin profundidad bajo un manto de guitarras radiantes y bién entrelazadas. Pero calma, en los proximos meses anclarán en tantos puertos que corregirán esta falta de intensidad. Y no se preocupen, si les dió pereza levantar su trasero, no se muevan, esperen a finales de mayo porqué Real Estate desembarcará con más rodaje en el próximo Primavera Sound, ¿alguién lo duda?.

– A recordar: el deleite auditivo conseguido con « Kinder Blumen «, corte instrumental de Days,  y esa aparente sencillez e ingenuidad que desbordan estos imberbes conscientes de haber parido casi una obra maestra.

 – A olvidar: la enésima referencia del irritante movimiento llamado Chillwave por parte de los teloneros Beat Connection, burda aproximación a este género musical abanderado por Neon Indian y más recientemente por el atolondrado niño bien de Washed Out.

         SETLIST :         

     – Municipality

     – Three blocks

     – It’s real

     – Wonder years

     – Green aisles

     – Easy

     – Pool swimmers

     – Out of tune

     – Green river

     – Younger than yesterday

     – Beach comber

     – All the same

     – Kinder blumen

     – Fake blues

Por: Oscar Blanch.

Foto: Meritxell Rosell.

 

 

 

No related content found.

Share

Tags:

 

About the author

More posts by

 

0 Comments

You can be the first one to leave a comment.

Leave a Comment